La psicología inversa es un término que se refiere a una técnica psicológica basada en decir o hacer lo contrario de lo que se piensa o desea para que el otro sujeto reaccione de la forma que nos convenga.
Definición de Psicología Inversa
La psicología inversa es un fenómeno psicológico basado en la reactancia. La reactancia es un término que explica cómo el ser humano tiende a revelarse o a reaccionar en contra de las leyes establecidas, por lo que si prohibimos algo es probable que nos atraiga más.
Cuando hablamos de psicología inversa, nos referimos a un concepto que se presenta en situaciones dónde un emisor y un receptor interactúan. El emisor busca persuadir o convencer al receptor diciendo lo contrario a lo que piensa o desea con el objetivo de que el receptor tenga una reacción emocional distinta, que en realidad encaja con la que el emisor pretende.
La psicología inversa se basa en decir, sugerir o hacer justo lo contrario de que lo queremos con el objetivo de conseguir lo que buscamos.
Psicología inversa en el amor
Las relaciones de pareja suelen ser el escenario de numerosos encuentros con la psicología inversa. Una pareja se basa en la confianza y el afecto con la otra persona, pero también las relaciones son sinónimo de lo que denominamos “tiras y aflojas”.
Cuando existe cierta atracción o deseo entre dos personas, se suelen utilizar ciertas técnicas para que la otra persona mantenga la atención.
Es ahí donde aparece la psicología inversa en el amor, ya que muchas personas dicen o hacen cosas que en realidad no piensan con el fin de generar una reacción emocional en la otra persona.
Tanto los hombres como las mujeres utilizan la psicología inversa. En este caso, el género no importa ya que el amor afecta a todos por igual.
Esta técnica está relacionada con la libertad que, en cierto sentido, se nos ve limitada cuando tenemos pareja. Si tenemos a una persona que nos limita la libertad, es probable que sintamos una reacción emocional frente a sus sugerencias.
Ejemplos de psicología inversa en el amor
La psicología inversa está presente en muchas situaciones cotidianas de las parejas o de personas que se gustan.
Por ejemplo, imaginas ese hombre que tanto nos gusta pero que solo aparece en determinadas ocasiones. No podemos dejar de pensar en él, pero decidimos no hablar con él esa noche. ¿Por qué?
Porque la ley de reactancia es innata en el ser humano y sabemos que, si utilizamos la psicología inversa, es posible que aparezca una reacción en ese chico de forma que le llamemos más la atención.
En este caso, la psicología inversa estaría basada en no hacer una acción esperando una reacción totalmente contraria a lo que deseamos.

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